Vid. caraguelles, ceroula, cirolas, cirigüelles, çarafueles, çarafuelles, çaragüeles, çarahuelles, saragüells, zarafueles, zarafuelles, zaragollac, zaraguelles, zaragüel, zaragüelle, zaragüelles, zarangüelloh
Corriente Córdoba, F. (2003):
ceroula (pt.) “calzoncillos”, cirolas (gl.), saragüells (ct.), zaragüelles (ar. y cs.), zaragüel (mur.), zarragüelle (ar.) y cirigüelles (nav.): “calzones anchos y afollados”, y zarangüelloh (ext.) “pantalones antiguos”: del and. sirwál(a) pl. saráwil < cl. sirwāl(ah) pl. sarāwīl < aram. sarbāl(ā) o sarbēlā, de origen ant. persa, reflejado ya por el gr. sarábara. más prob. Pero las fechas y proceso parecen diferentes, pues mientras el cs. y ct. parten del pl. mucho más usado en todas partes, y apenas tienen una dislocación acentual debida a metanálisis de su propio sufijo dim. (+ÉḺ), el rom. occidental parte del sg., en el que, mediante una metátesis (> *ĆIRÁWLA), metanaliza el sufijo rom. dim. (+ÓḺ), lo que apunta a fechas más altas. Del mismo étimo será asire/olillo (mur.), pues, aunque dado como de significación dudosa, parece tratarse de calzones, siendo la grafía correcta seguramente la segunda. El sal. zaragüelle y zarajuelle “argaña; grana que suelta la yerba y se adhiere a los vestidos" es metonimia del estándar. V. argaña.
Eguílaz y Yanguas (1886):
ZARAGÜELLES cast., zaragollac, basc., saragüells cat., çaraguells val., çarahuells mall. y val. De سراويل sarâgïl, "femoralia" en R. Martín, "gragas" en P. de Alcalá. Cf. ceroules
Maíllo Salgado, F. (1991), expone al respecto:
ZARAGÜELLES, CARAGUELLES, ÇARAHUELLES, ZARAGUELLES
Ent. 1445-1474, A. de Montoro, Cancionero, 192: "Serenísimo varon / que los estados henchís / (la) capa, sayo y jubon / cuestan mil maravedis / zaragüelles, gorceguis / bonete, cuestan dosçientos".
Ent. 1454-1474, Evangelista, Profecía, 245: "tras estos la morysma con tantos çaragueles, nin la cara tapada, nin trujesen tocas moradas, nin vistiesen almejía"
ZARAGÜELLES: سراويل sarāwīl plural de سروال sirwāl, despluralizado ya en hispano-árabe (Corriente, Sketch, 93-94) "calzones", "pantalón ancho con pliegues". En castellano "especie de calzones anchos y afollados en pliegues..." (DRAE de 1984).
Ibn Ŷubayr en su famosa relación de viaje habla acerca de unos musulmanes ortodoxos en estos términos:
يدينون بالفتوة وبامور الرجولة كلّها مكلّ من الحقوه بهم منها لخصلة يرونها فيه منها يحرّمونه السراويل فيلحقوه بهم
"Profesan la hidalguía y todas las cualidades de la virilidad. A todo aquel que admitan junto a ellos, en consideración a una de esas cualidades que hayan visto en él, le ciñen solemnemente unos zaragüelles y lo cuentan entre ellos". (Riḥla, ed. cit., p. 280; trad. A través del Oriente, p. 327).
Los zaragüelles fueron una prenda que los muslines de al-Andalus utilizaron desde al menos el siglo X (J. Martínez Ruiz en sus Inventarios moriscos p. 197, da cuenta de diferentes clases de zaragüelles: de hombre, mujer y de muchacho). Sabemos así mismo que este nombre se le daba a una prenda como el calzón, que unas veces llegaba hasta la rodilla y otras hasta el tobillo. Alonso de Palencia en 1490, en su Universal Vocabulario, diferencia supparum ("eran çaragüeles de lino desde las caderas hasta los tobillos"), de lumbarros ("es como çaragüelles que cubren desde las rodillas los muslos fasta los lomos, donde se ciñen").
Carmen Bernis advierte que en el siglo XVI los textos aluden a zaragüelles estrechos y a zaragüelles anchos. "Posiblemente los cristianos en un principio llamaron zaragüelles a los calzones de lienzo tomados de los moros (...), pero pronto las voces calzones y zaragüelles llegaron a confundirse (...) Estos zaragüelles de lienzo serían los que más se asemejaban a los zaragüelles musulmanes (...) Otras telas empleadas en los zaragüelles fueron el lino, el buriel, la estameña el cáñamo y la presilla (...) El carácter de prenda modesta que tenían los zaragüelles [se echa de ver] cuando Guevara defiende las ventajas de vivir en la aldea y ataca las incomodidades de la corte con las palabras siguientes: " No pequeñas si no grande es la libertad de la aldea en que si uno no quiere traer calzas trae zaragüelles..." (Indumentaria española en tiempos de Carlos V, Madrid, 1962, p. 190).
En cuanto a los zaragüelles femeninos, entre las cristianas parece que tenían carácter de prenda interior y no pasaban de la rodilla. (Ibidem, p.110).
Esta es una de las palabras con las que Américo Castro quiso demostrar que el portugués estaba más penetrado de arabismos que el castellano, por cuanto en esa lengua se conservaba "ceroulas" por calzoncillos, "alface" por lechuga, "alfaite" por sastre, etc., que el castellano había abandonado y reemplazado por los mencionados términos románicos.
En realidad, por lo que a esta voz se refiere, jamás se dio el abandono total de la misma, pues aún hoy se consideran la provincia de Almería: allí "os calzoncillos blancos que se dejan asomar por debajo del calzón del traje regional masculino" son llamados zaragüelles en el habla del Vélez Rubio (cf. Carmen Muñoz, RDTP, XIX [1963], 413). Además, es ya sabido y está demostrado que el castellano es la lengua románica que más arabismos contiene, siendo un verdadero foco de irradiación de voces de origen árabigo hacia otras lenguas; de hecho muchos de los arabismos del portugués han entrado a través del castellano. Ahora bien, tanto el portugués como el castellano abandonaron muchos términos de origen árabe en tiempos de euforia clásica, como por ejemplo en el Renacimiento; en ambos dominios entonces se desecharon palabras de ese origen, pero, lógicamente, no coincidieron siempre en su despojo.
Nebrija, como ocurre con estas palabras generalizadas más tardíamente, no recoge el término, que sí encuentra en Tamarid, quien en su Compendio de algunos vocablos arábigos publicado en Granada en 1585, recoge "zaraguel" (aunque bien pudiera pudiera tratarse de la palabra híbrida árabo-romance sawr+al "ciprés". También lo hace en 1606 Bernardo de Aldrete que anota "zaragüeles". La palabra igualmente se halla registrada en el Tesoro de Covarrubias y en Autoridades.
La reciente edición del DRAE 1984 en la entrada que dedica a zaragüelles en su 1ª acepción dice: "Especie de calzones anchos y afollados en pliegues, que se usaban antiguamente, y ahora llevan las gentes del campo de Valencia y Murcia". (Vid. Dozy, Noms des Vêt., 203-209; Gloss., 365-366; Eguílaz, Glos., 562).
Corominas J., Pascual J. A. (1983):
ZARAGÜELLES, antes y todavía en muchos dialectos zaragüel (zaragüeles), tomado del ár. sarāwîl, plural de sirwâl ‘pantalón muy ancho’, ‘calzoncillos’.
1.ª doc.: APal.
Quien dice del lat. lumbarium: «es como çarahueles que cubren desde las rodillas los muslos fasta los lomos, donde se ciñen», «sarrabarae... et son otrosí bragas que usan los persianos desde so la cinta fasta cobrir las piernas, que dizimos çarahueles» (255d, 433d). Esta forma fué, efectivamente, muy usada: Aldrete (Origen, ed. 1674, fº 65rº2) escribe saragueles; Góngora Marmolejo (1575) dice que los indios de Chile «andan vestidos con unas camisetas sin mangas i algunos traen zaragüeles» (cita de Lenz, Dicc., 260-1). Hoy sigue diciéndose zaragüel en las montañas de Almería y en otras partes, empleándose mucho en singular. Oudin: «çarafueles o çaragueles y carahueles: calsons, chausses ou canons de chausses, gregues ou guerguesses». Percivale (1591), Covarr. y Aut. ya sólo registran la forma çaragüelles (za-), que Aut. define «especie de calzones que se usaban antiguamente, anchos y follados en pliegues» y cita ejs. de Diego Gracián (h. 1545), Góngora y Quevedo; lo emplearon también Fz. de Oviedo (h. 1535, çarahuelles, vid. Lenz) y Mateo Alemán: «como un día... hubiese estado jugando y perdido cuanto dinero tenía y del vestido me quedase sólo un juboncillo y zaragüelles de lienzo blanco... metíme en mi aposento sin osar salir dél» (G. de Alfarache, Cl. C. II, 285.23). Ast. zarabuelles (V); más formas dialectales en Krüger, VKR VIII, 307. Del castellano pasó al araucano charahuilla (1), que de ahí volvió en la misma forma al castellano de Chile (Lenz, l. c.); zarabuelac «calzones» en vasco [a. nav.?] según Araquistain (1746), zaragoil «calzones, zaragüelles» en b. nav. y sul.
Como ya indicó Dozy (Glossaire, 365-6), seguido por Eguílaz (pp. 370, 526) y Gebhardt, Das arabische Etymon einiger romanischen Wörter (programa de Greiz, 1912), se trata del ár. sarāwîl, plural de sirwâl ‘pantalón muy ancho’, ‘calzoncillo’; igual origen tiene el cat. saragüells, prenda de uso popular en el País Valenciano, Baleares, comarca del Ebro y Garrigas. En cuanto al port. ceroulas, gall. ciroulas (también gall. cirolas ‘calzoncillos’ Castelao 191.2f.) no hay que explicarlo por la variante árabe sirwâla (como quisiera Eguílaz), sino por la pronunciación del árabe vulgar sarâwil, como indica atinadamente Steiger, Contrib., 83n.3. V. allí y en G. de Diego, Contrib., § 532, para otras variantes gallegoportuguesas. En conclusión: el vocablo cast. y catalán hubo de tomarse en fecha bastante antigua, antes del traslado del acento, mientras que la voz portuguesa hubo de penetrar después de cumplirse este fenómeno. En cast. sarāwîl dió primero çaragüel, de donde se sacó un plural çaragüelles por analogía de piel, plural pielles, o val, pl. valles; la -ll cat. puede explicarse por influjo del sufijo -ell tan frecuente en esta lengua.
Sirwâl no es palabra autóctona en árabe, pero sí muy difundida en lenguas semíticas y no semíticas del próximo Oriente; según parece, de origen persa; de ahí pasó al grecolatino saraballa (vid. Eguílaz y Cabrera, s. v.). Aunque no fuese autóctono, por lo demás, el vocablo era ya usual en árabe, en los primeros tiempos del islamismo, pues según una tradición recogida por el BoȞarí fué el Profeta en persona quien prohibió a los peregrinos de la Meca llevar sarāwîl y reemplazarlo por un azâr; es el propio Dozy, Dict. des Noms des Vêtements chez les Arabes, p. 203, que recoge esta tradición atestiguada por el persa BoȞarí, quien nos informa de que el vocablo procede del persa šal(a)wâr, que supongo es variante del citado saraballa. Comp. SALABARDO.
(1) Según Englert ‘paño blanco cuadrado que hace las veces de calzoncillos’ (Elementos derivados del aymará y el quichua en el idioma araucano, p. 10). Claro que no tiene que ver con el aimará chara ‘toda la pierna’.
La Tesis Doctoral de Marta Miguel Borge (2021), Variación Léxica en la Tierra de Campos en el Siglo XVII, a partir de inventarios de protocolos notariales de la comarca, presenta este étimo de la siguiente forma:
ZARAGÜELLES [çarafueles, çarafuelles, zarafueles, zarafuelles]
Sust. m. pl. coloq. 'Calzones muy anchos, largos y mal hechos' (DLE). Autoridades lo registra como 'especie de calzones, que se usaban antiguamente, anchos, y follados en pliegues, por lo que parece natural la etimología, que le dán algunos, que cita Covarr. Y dicen ser voz compuesta de la voz Hebrea Zara, que vale esparcir, y de la voz Fuelle, como quien dice Zarafuelles, y otros dicen viene del Vascuence Zaragollac' (NTLLE, s. v. zaragüelles, Autoridades, 1739). Término tomado del ár. sarāwîl, plural sirwâl 'pantalón muy ancho', 'calzoncillos' (DECH s. v. zaragüelles).
[...]
En el CORDE solo encontramos siete ejemplos de zaragüelles en tres documentos diferentes, dos de ellos de finales del siglo XVI y uno de principios del siglo XX. Esta voz aparece con marca diatópica en el DRAE de 1843 donde aparece como 'especie de calzones anchos y follados en pliegues que se usaban antiguamente, y ahora usan las gentes del campo de Valencia y Murcia' (NTLLE, s. v. zaragüelles, DRAE 1843). En la zona leonesa de la Comarca de la Tierra de Campos, aparecen las variantes zarafuelles y zaragüelles, con mayor presencia de la primera. De los ejemplos que se documentan en el CorLexIn, aparecen las dos variantes, zarafuelles y zaragüelles, el primero documentado en León y Burgos y el segundo en Guadalajara y Jaén; además, Vivancos (2013: 138), en su estudio sobre el léxico en la Tierra de Vera (Almería), también documenta esta segunda variante.
Con respecto a la fuente anterior, la Tesis Doctoral de María Esther Vivancos Mulero (2014), La lengua del repoblador: estudio histórico-lingüístico y tipología documental en el oriente del Reino de Granada. La Tierra de Vera (siglos XVI-XVII), recoge este étimo en varios apartados (como en 6.1.4.a. Voces catalanoaragonesas), no obstante tomo el extracto de su Glosario por contener la etimología:
zaragüelles
m. pl. Calzones anchos y con pliegues, que forman parte del traje regional valenciano.
m. pl. Calzoncillos blancos que asoman por debajo del calzón en el traje regional aragonés. (DRAE 2001)
1550: yten unos çaragueles de brestana en quatro reales
yten un camison de seda negra apreçiado en veynte etres reales [Carta de dote 1550c, 411]
1627: Otros dos paños de manos de crea con sus puntas en quatro ducados ambos
Un camison de hombre de bretaña y çaraguelles y calçetas con puntas, todo endiez ducados [Carta de dote 1627, f. 124r.]
1ª doc. 1490
Etimología: tomado del ár. sarāwîl, plural de sirwâl ‘pantalón muy ancho’, ‘calzoncillos’.
El primer registro lexicográfico de la voz zaragüelles data del siglo XV: PALENCIA 1490: “suparum […] Supparum, era çarahueles de lino desde las caderas fasta los touillos; supparum, es çarahueles de lino desdelas caderas fasta los touillos dicho por que parece de yuso […] tubruci, de dizen çarahueles que cubren como bragas et desdende fasta baxo delas piernas, fazen se de lino; v. faja y vestidura”. Posteriormente, aparece también recogido en el siglo XVII en COVARR. 1611: “çaragüelles, este vocablo no se determina Vrrea si es arábigo, porque no le halla origen; sospecha ser bárbaro, conuiene a saber, de otra lengua. Dizen algunos estar compuesto de çara, que vale esparcir, y del nombre latino follis, que en español llamamos follado, y valdrá tanto como follado ancho y esparcido. Otros dizen ser griego (…), y en FERRUS 1680: “çaragüelles, calçones o çaragüelles, caleçons”. El último registro preacadémico de lo tenemos en STEVENS 1706: carahueles, idem [çaragüelles, wide breeches]; çaragüelles, wide breeches; saragüeles, vid. çaragüeles; zaragüelles, vid. çaragüelles.
La palabra zaragüelles aparece registrada desde Autoridades 1739: s. m. p. Especie de calzones, que se usaban antiguamente, anchos, y follados en pliegues. Femoralia follicantia. En los primeros diccionarios académicos no aparece con ninguna marca diatópica, pero a partir del DRAE 1843 se nos da información dialectal dentro de la propia definición: “m. pl. Especie de calzones anchos y follados en pliegues, que se usaban antiguamente, y ahora llevan las gentes del campo en Valencia y Murcia”. Esta definición se mantiene hasta el DRAE 1925.
Esta palabra aparece recogida en Sevilla VMurciano 1919, GaSoriano VDMurciano 1932 y en Ruiz Marín VHMurcianas 2008 con el significado de “calzones anchos y afollados en pliegues que se usaban antiguamente, y ahora llevan las gentes del campo en Valencia y Murcia”. A su vez, también aparece recogido en AVenceslada VAndaluz 1951: “calzoncillos blancos” (Sierra del Segura, Jaén) y en AlvarEzquerra TLHAndaluzas 2000: “m. pl. Calzoncillos blancos. [ALEA, V, 1393: Gr200; J400]”, así como en Andolz Diccionario aragonés 1993.
Asimismo, encontramos en la Tesis Doctoral de Shaza Roumieh (2022), La evolución semántica de los arabismos en español, que, como su propio nombre indica, presenta los cambios semánticos que experimenta, por ejemplo, este étimo:
Zaragüelles
1. m. pl. Calzones anchos que se usaban antiguamente.
2. m. pl. Calzones que forman parte del traje regional de algunas zonas de España.
3. m. pl. coloq. Calzones muy anchos, largos y mal hechos.
4. m. pl. Planta de la familia de las gramíneas, con las cañas débiles, derechas, de más de 30 cm de altura, desnudas en la parte superior, y en la inferior con tres nudos negruzcos e igual número de hojas que envuelven el tallo en la mitad de la parte comprendida entre nudo y nudo, y las flores en panoja compuesta de espiguillas colgantes con aristas rectas.
De saráwil, plural del ár. and. sirwál(a) < ár. cl. sirwāl(ah), pl. sarāwīl < aram. sarbāl(ā) o sarbēlā < pahl. šalwār ‘pantalón’ en todas estas lenguas. En español se ha reservado la palabra para referirse, desde Aut., a un tipo de calzones anchos (1.ª acep.) y, «por burla», como consta en el mismo diccionario, a los muy anchos y mal hechos (3.ª acep.) (407). Estos usos parecen constituir un caso de envilecimiento semántico, con el ingrediente sociológico de la burla a los moriscos.
El empleo de la palabra en algunas zonas de España como parte del traje regional (acep. 2.ª) (408), podría representar una especificación en su uso, o simplemente una conservación de un tipo de prenda antiguo en el traje regional. La acep. 4.ª de zaragüelles, introducida en el DRAE-1899, representa un cambio semántico, probablemente por metonimia debido a que esta planta cuando está seca se pega a la ropa, lógicamente a la parte del pantalón.
(407) Para un panorama más amplio sobre el uso de la palabra en el siglo XVI, vid. Maíllo (1998: 453).
(408) Hasta el DRAE-2001 se hacía referencia a las comunidades autónomas que usaban esta prenda de vestir (desde el DRAE-1843 en Valencia y Murcia, y desde DRAE-1925 en Aragón).
En el interesante blog Historia de la indumentaria española medieval hasta el s. XVIII, creado por Consuelo, describe minuciosamente esta prenda de la siguiente manera: