Vid. alfaba
Corriente Córdoba, F. (2003) en su Diccionario de arabismos y voces afines en iberorromance recoge este término:
aba (cs.) "antigua medida de longitud en la Corona de Aragón" y "medida antigua de tierra" (bab.); del and. ḥábba < cl. ḥabbah "grano"; pequeña parte de algo", empleado por doquier y en distintas épocas como nombre de una pequeña unidad de peso. La acepción en cuestión, no registrada en and., está documentada también por el cs. ant. alfaba "cierta medida agraria", no pudiéndose excluir una contaminación con el rom. h/fab/va, por la metonimia de algo insignificante, en lugar de proceder esta acepción de una contaminación con el ár., como se ha pensado, pero, en todo caso, es extraña la forma aba en dichas regiones y épocas, por lo que quizás se trate de una castellanismo no anterior a la generalización de la >h< muda en esta situación, aunque siempre cabría explicar todo posible anacronismo como una disimilación de labiales (cf. ababol y amapola). Es obviamente imposible el étimo ár. bāʿ (باع) "paso, braza" que sugirió Eguilaz.
Mariátegui , E. (1876) en su Glosario recoge el término aba de la siguiente forma:
ABA. Pequeña medida longitudinal que corresponde á dos alnas. - "La medida de tierra de la ciudad de Lérida, que dicen soga, es de largo de treinta y dos alnas, y está compartida en diez y seis partes: cada parte se dice aba..." (Ordenanzas de Huert. y Mont. de Zaragoza, cap. 205.)
Eguílaz y Yanguas (1886):
ABA Medida pequeña de tierra que corresponde á dos alnas. Es término usado en Aragón (v. Ordenanzas de Huertas y Montes de Zaragoza, cap. 205), en Valencia, Cataluña é Islas Baleares. La Academia dió por probable etimología de Aba la arábiga Auvala (v. Dic. de la lengua cast., 1.ª ed., in v. Aba). Pero ni este vocablo se encuentra en los diccionarios árabes con tal significación, ni, aún de hallarse, podría, por razón de su forma, haber dado origen á Aba. Casiri propone dos etimologias, á saber: الباع albáa y ابا abá, decidiéndose por la última (v. su Dic., ms. de la Acad. de la Historia). Pero esta voz no significa alna, sino «cañas, cañaveral.» La verdadera etimología es الباع álba'a (aba, sincopado el lam del art. ár., cf. ana del lat. ulna, gr. ώλενη), «passus» en R. Martín, «paso del que pasea, passada tendida» en P. de Alcalá, «orgya vulgo brassa; extensionis manus utriusque distantia» en Freytag, «braza, medida de longitud equivalente á dos brazos extendidos» en Kazimirski, Marcel, Bocthor y Catafago, «braza, medida de longitud de seis piés» en el P. Lerchundi y Simonet (v. Voc. de la Crest. Aráb.—Española), que corresponde casi exactamente á la que da el Dic. de la Academia á las dos almas del marco belga, de que se compone la Aba.
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