De Marco, M. (2004), en su artículo, Tecnicismos y cultismos en el Lapidario de Alfonso X el Sabio, expone este étimo de la siguiente manera:
Zamorat, s., ‘Esmeralda’: la gema más bella y suntuosa, reina de las piedras verdes, color de la esperanza y símbolo de la naturaleza que se despierta, de la primavera, de la permanencia de la vida y de la fertilidad del planeta. Los Aztecas y Mayas veneraban la esmeralda en la que grababan objetos para el culto y los sacrificios; los moros pensaban que verdes eran el estandarte del Islam para la guerra santa y los turbantes de los sucesores del profeta (cfr.Gemmes pp.26-28). Del ár. zumurad ‘esmeralda’, ha dado el nombre a la ciudad de Zamora que, según dice el padre Guadix, procede de la palabra arábiga Medina Çamorati que vale ‘ciudad smeragdina’ por el verdor de sus campos que riega el río Duero’ (Tesoro); Zamorat a nombre en arauigo la segunda piedra de la z, et en latin esmeralda (115a)
Gemmes= Félix Hermann, Les gemmes et les perles dans le monde
Tesoro= Sebastián de Covarrubias, Tesoro de la lengua castellana o española